31 de diciembre de 2010

Magias del Desierto


Un buen día me di cuenta que somos muy afortunados en vivir en esta Mágica Zona Desértica del planeta. La Baja California. De mis excursiones a ese misterioso gigante que es el desierto he recolectado algunas inspiraciones hechas letras, de las cuales algunas,  comparto hoy con ustedes con mucho gusto.Sé que la Naturaleza no se equivoca, y nos hace nacer en el lugar exacto para nuestro crecimiento espiritual. No le busquen más lejos, aquí en Baja california, tenemos un paraíso de tierra…sólo hay que saber abrir bien los ojos…y el espíritu.


Del por qué el Desierto es el mejor Buda.

Me gusta el Desierto porque está aparentemente vacío, al menos, comparado con la ciudad o con pueblos rurales. En el Desierto los estímulos cotidianos son prácticamente nulos, no hay nada mas que vasta tierra y alguna vegetación, la ciudad desaparece, y lo que antes eran cacofonías humanas y estruendos de máquinas, ahora se reduce a susurros de espíritus encerrados en pájaros, en Maestros del Espíritu ocultos en lagartijas…

Ahora, aquí en el Desierto no me queda más remedio que mirarme a mí mismo, ya no puedo distraerme con otra gente, ni con televisiones, o espejismos de concreto y hule, aquí termina mi disfraz urbano, aquí terminan todas las ilusiones de esclavos civilizados, aquí me enfrento con el silencio que grita dentro de mi cabeza, aquí no puedo más que morir o enfrentarme a ese gran Maestro y Atormentador desconocido que habita dentro de mi ser, el ángelus y el demonium, la sarcástica dualidad que ríe de nosotros desde que dejamos de ser niños hasta que dejamos este cuerpo, ese Yo Mismo…y disolverlo.

He visto que mucha gente le teme al silencio. Necesitan el ruido de un radio, de una TV que nadie vé, de una llamada que los consuma en interminables pláticas y los haga sentir vivos, por lo menos.
Pero aquí en el desierto hay aparente silencio, y el silencio es mi mejor compañero cuando de Despertar se trata, pues el ruido es el que nos convierte en sonámbulos, en vivos casi muertos, en autómatas, ese ruido de los prejuicios de los demás que creemos ciertos, ese ruido de las voces bien organizadas que te incitan a moverte en todas las direcciones menos en la que tu alma te pide en suaves susurros…


El Desierto sólo calla y me deja ser yo mismo, no me consuela pero tampoco me agrede, permanece con sus inmensos brazos abiertos para que en su tierra fértil de Poder despierte mi conciencia y goce de la luz extática de reconocerme y vivirme como Uno, Como tal. Per se. Así.
En el desierto seré yo pues, el único enemigo de mí mismo, mi único tiranizador y mi único libertador. Encararé las batallas más irónicas contra las ilusiones de lo oscuro y de lo brillante, y al final me reiré…la obra ha terminado. No pasado, no futuro. Este instante.

Y si abro mi conciencia y me hago Uno con el Desierto, este me mostrará sus secretos, pues, ese aparente y hermoso silencio, que aunque agradable, sólo es las máscara que el Desierto usa para confundir, para jugar…pero hay mucho más, está lleno de vida física e inmaterial, por eso me gusta el desierto…es infinito aunque a la mirada de otros sólo haya soledad.

Gracias Espíritu del Desierto.

Salvador
Mexicali, Desierto de Baja California disfrazado con asfalto y metal.
2010
Año del tigre
Foto donde aparece Salvador

1 comentario:

  1. Entre el sol, cielo y arena, encontramos la VERDAD...

    Saludos Salvador....

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