25 de septiembre de 2012

El día que no tuvo malas noticias



Te voy a platicar acerca de un día que no tuvo malas noticias, no sé si esté en el libro de record de guinness, pero antes quiero hacer una reflexión contigo, comencemos:

¿Sabías que en un sólo día hay muchos, pero muchas más sucesos buenos que malos? ¿Lo sabías? Tal vez dirás "pero claro eso es obvio", sin embargo nos hemos sumergido tanto y le hemos dada tanta credibilidad a las malas noticias que componen la prensa y el radio oficiales (y la TV) que no parecería tan obvio. Y hasta tal vez hemos olvidado que también pasan cosas buenas.

Pongámonos a pensar por ejemplo, ¿A cuántas gentes atropellaron, robaron o mataron en un mes comparadas con el número de personas que dieron de alta en los hospitales, con el número de bebes que nacieron sanos, con los abrazos de reconciliación de parejas, con niños que recibieron "buenas calificaciones", con las personas que los centros de altruismo alimentaron, con la deuda que se terminó de pagar, etc?

¿Por qué la TV, la radio y la prensa están inundadas de negatividad y destrucción pura? ¿O más bien, por qué reportan esos casos aislados y los explotan hasta la exageración? ¿Por qué en TV nacional repiten hasta el cansancio la misma noticia de una niña asesinada en algún pueblo del sur de la república hasta que ya no pueden más?


Considero que los medios de comunicación oficiales hacen en parte buen trabajo en informarnos y su papel en el desarrollo social es muy importante, por ese lado, excelente, pero la otra mitad de su trabajo está viciada por intereses que los llevan a ser meros portadores de malas noticias o de creación de opiniones que a ciertas personas o grupos les conviene.


Si durante casi todos los días nuestra mente está recibiendo una y otra vez la misma tendencia informativa (todo está mal, crisis, muerte, enfermedad, destrucción, mala suerte, subjetivismo, tendencias pagadas, etc.), tarde o temprano, nuestra vida será imitar las noticias que entran nuestro subconsciente. 

¿Por qué insistimos en seguir consumiéndoles sus malas noticias una y otra vez? ¿Por qué queremos creer todo esa versión "mala leche" de la realidad que nos quieren vender?


"Es que asi es la vida" "Es que esas cosas pasan" "Es que hay que aceptar la realidad" son frases que he escuchado y que no me demuestran nada más que la profunda indoctrinación a la que hemos sido sometidos por los medio de comunicación.


"Es que las buenas noticias no venden" "Es que el morbo es lo que vende", son otras frases que me llaman la atención ya que piensan que eso es lo que la gente pide de los medios, la verdad es que es al revés, los medios te inculcaron ese "gusto" o "interés" por los sucesos desafortunados, a fuerza de repetirlos. Y pues no hay más de donde enterarse ¿No?. Lo último fue verdad hasta hace unos 20 años, pues con la llegada de los medios alternativos de comunicación del Internet libre, blogs, podcast, páginas web, Newsletters, libros electrónicos, radioweb, etc, nos dimos cuenta que el mundo de información (y formación) que nos presentaban los medios convencionales era muy pequeño en comparación al mundo que nos trajo el bendito internet. Ahora podemos aprender y enterarnos de más cosas buenas (y pues malas también) porque aquí no te censuran y además puedes alcanzar en segundos a gente de todo el mundo.

Así que si tienes algo importante que decirle al mundo o algo importante que reportar y que sabes que los medios oficiales no se atreven a publicarlo o no les interesa, te invito a que uses el Internet para hacerlo tú mismo. Aprovecha ahora, que la web aún es libre.
 

Así como a veces somos muy "Pickys" o selectivos con la comida que vamos ingerir, o la ropa que vamos a vestir, así también nos conviene ser con la información que permitiremos que entre a nuestra mente y nuestra vida, porque aunque lo nieguen algunos, cada palabra, cada nota y cada info que entra por nuestros ojos u oídos nos influencia de una u otra forma.

Por eso, ¿Qué dejaras que entre a tu mente?, Y preguntémonos si permitiremos que desconocidos se metan y sigan contaminando nuestro buen juicio y nuestra vida con malas noticias o malos programas a través de la TV, prensa y radio.

Ah, y ahora les hablaré de ese día que no hubo malas noticias. Ese día es hoy. Y ese día será mañana, y cualquier día en que tú decidas de qué informarte y con qué quedarte en tu mente y tu corazón. Y cualquier día en que hagamos una pausa y digamos "Caray, ¿Que no me he estresado ya lo suficiente?"


Gracias y Saludos.

Salvador
Sep2012 



PD. Y a propósito, el día de hoy, con todo y sus "malas noticias" ha sido un buen día. Doy gracias por ello.

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