16 de febrero de 2014

Feminidad Conciente (Por Tania Valencia)


Interesante observar cómo en la actualidad muchas mujeres hemos buscado nuestra reconexión con la energía femenina.

A través de los círculos de mujeres generamos espacios sagrados en donde cada una suma desde sus experiencias y talentos la grandeza de pertenecer al maravilloso género femenino. Desde la rueda más sencilla como las mujeres de la casa, las reuniones con amigas, las hermanas de camino, con quienes coincidimos y no coincidimos. Somos una gran ola de energía sutil que va en aumento.


Muchas ya conscientes de ello y otras no tanto pero curiosas de saberlo. En el fondo estamos deseosas de sentirnos amadas, protegidas, valoradas y anheladas, con un esfuerzo constante por mejorar en estándares erróneos, hemos dado un valor mal entendido a la sexualidad, en donde se cree que para tener compañía se debe dar a cambio sexo. Los medios han explotado en todo momento a la mujer como objeto sexual y lo peor, algunas han adoptado esa idea.

Podemos observar como vibramos en masculinidad debido a que hemos tenido que enfrentarnos a solventar responsabilidades en soledad, asumiendo roles de autosuficiencia en el plano material y deslindando roles de compromiso amoroso en el plano espiritual.

Ciertamente no es mi idea decirte que no merecemos ser exitosas en la auto-realización y ser abundantes materialmente, sino que los costos emocionales no deben de ser tan graves como los estamos adjudicando. Competimos, arrasamos, descuidamos a los hijos y la pareja, a nosotras mismas principalmente, en fin, muchas cargas por querer cumplir con todas las pistas de circo que jugamos.

Ya no sabemos llevar al hombre a cumplir con su papel masculino por falta de merecimiento a nosotras mismas. El otro día veía una película donde la mujer le dice al hombre: "conquístame, cortéjame y no es por mí, te hago un favor"... Exactamente de ahí nace el valor que se da la mujer y sobre todo que el hombre sabe hacerlo con muchísimo entusiasmo.

Soy total partidaria de la equidad de derechos y oportunidades, pero mal entendimos la igualdad, criticamos al hombre conchudo que finge dormirse para no dejar sentar a la señora embarazada o con niño en brazos, pero ese hombre seguramente fue educado por una mujer. Hemos dejado de abrazar a los hijos en busca de abrazar lo material. Lo único que te puedo decir que el único hombre que puedes educar es a tu hijo.

Incluso hay hombres que actualmente se dedican a decirles a las mujeres cómo ser femeninas, una aberración total. Les pagamos para que nos enseñen a ser bellas, cómo comportarnos y definitivamente no deja de ser una visión masculina distorsionada de lo que es ser mujeres. No es que vas a ser una mejor mujer, eso ya eres desde que encarnaste. Es cómo desde este maravilloso regalo de energía infinita trascenderás. Mucho ojo de ello, los intereses y anhelos son completamente diferentes, la visión de poder es tremendamente opuesta desde la visión masculina y femenina, conoce primero el verdadero fin que persiguen o terminarás siendo utilizada.

El arte del amor ha sido enseñanza plena de mujeres a mujeres, estamos abriendo los secretos de nuestra verdadera esencia a la densidad de la naturaleza masculina. Por algo el mundo está como está, son determinaciones muy incongruentes, el hombre sabe enfocar y dirigir, la mujer sabe sentir y de ahí dirige la energía del hombre.

No es hacer un mundo de mujeres, es hacer un mundo de balance entre las polaridades femenina y masculina. Incluso una vez que has sentido la hermandad de las mujeres sabes lo que es el soporte y apoyo real.

Tania Valencia (México DF), Coach de Desarrollo Femenino, Periodista y Facilitadora de Cursos de Liderazgo Empresarial para la Mujer. 
Twitter @TaniaVValencia | Facebook Tania Valeria    Youtube Nueva Mujer

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